El descanso es fundamental para poder sentirnos bien y cumplir con las obligaciones del día a día. Al final de nuestras vidas, habremos pasado alrededor de un 33% del tiempo durmiendo, y aunque genios como Leonardo da Vinci lo consideraran una pérdida de tiempo, desde aquí te aseguramos que no lo es.
La relación entre el sueño y nuestro organismo está comprobada científicamente, por lo que es un factor muy a tener en cuenta para estar sanos y saludables.
Las células aprovechan para realizar la mitosis mientras dormimos y así es como nuestros tejidos se regeneran. Esto es especialmente importante que se produzca a diario, sobre todo para las células del aparato cardíaco.
Por otro lado, el cerebro almacena la información acumulada durante el día y decide cual será la que forme parte de la memoria a largo plazo, lo que convierte al sueño en un elemento clave del aprendizaje.
De esta forma, un estudio realizado por los doctores Phyllis C. Zee y Fred W. Turek, del departamento de Neurología de la Universidad de Northwestern, en San Francisco (Estados Unidos), señaló que las alteraciones del sueño pueden acentuar algunos problemas médicos y psiquiátricos:
"Esta relación bidireccional tiene un claro ejemplo en las enfermedades metabólicas, cardiovasculares y respiratorias, así como en el dolor crónico o la depresión".
Cómo lograremos Dormir Bien
Por ello, más importante que dormir una hora más o menos es que lo hagamos sin dejar incompleto el ciclo de sueño en el que nos encontramos a la hora de despertarnos, como bien explica el Dr. Borrás del Hospital Clínico de Barcelona. Un ciclo de sueño completo se produce cuando hemos atravesado por las cinco fases del sueño: adormecimiento, sueño ligero, transición, sueño profundo y REM (durante la cual soñamos).
Un ciclo de sueño completo dura aproximadamente noventa minutos, dependiendo de la persona, por lo que en siete horas y media habríamos cumplido con cinco ciclos. Si te has fijado que hay días que te despiertas fresca y activa y otros días, habiendo dormido incluso más horas, te despiertas cansada y con poca rapidez mental, posiblemente has dejado un ciclo sin completar y esto te afectará durante todo el día.
Es por ello que entender cómo dormimos y prestar atención a cómo funcionan nuestros ciclos nos ayudará a descansar mejor y a levantarnos con más energía.
En definitiva, el sueño es un indicador de salud; una cantidad suficiente así como una calidad adecuada deben ser considerados elementos indispensables de un estilo de vida saludable del mismo modo que el ejercicio o la nutrición, según una comparativa realizada en el Instituto del Sueño de Kensington, Londres. | www.vivetucasa.es